domingo, 28 de junio de 2015
viernes, 26 de junio de 2015
José Olaya Balandra "Si mil vidas tuviera, gustoso las daría por mi patria"
El director de la Escuela de Comunicaciones del Ejército, Coronel EP Angel Augusto Sosa Guevara, resaltó el valor y la firmeza de José Olaya durante su lucha por la Independencia del Perú. Destacó también la misión del Arma de Comunicaciones relacionada al desarrollo tecnológico
VIDEO REFRENCIAL DE JOSÉ OLAYA BALANDRA
Ceremonia Central por el 192º Aniversario de la inmolación del Subteniente José Olaya Balandra y el 56º Aniversario de creación del Arma de Comunicaciones.
Las principales autoridades de la Institución presentaron una ofrenda floral ante la imagen de José Olaya, patrono del Arma de Comunicaciones.
El izamiento del Pabellón Nacional estuvo a cargo del General de Brigada Walter Astudillo Chávez, Presidente de la Comisión organizadora de las actividades celebratorias por el Día del Arma de Comunicaciones
Hijo de José Apolinario Olaya y Cordoba y Melchora Balandra, tuvo 11 hermanos. En la lucha por la Independencia del Perú, el prócer participó como emisario secreto llevando mensajes, entre el gobierno del Callao y los patriotas de Lima a nado. Fue descubierto, apresado, sometido a tormento y condenado a muerte; a pesar de las torturas, nunca reveló su misión y prefirió tragarse las cartas encomendadas para la misión. La independencia del Perú, declarada por primera vez en Huaura en el mes de noviembre de 1820 y el 28 de julio 1821 en Lima, solamente se había hecho efectiva en Lima y en el norte; pero Cuzco, la sierra central y el sur aún estaban bajo el dominio del ejército realista.
Cuando José de San Martín reconoció el poco apoyo que le dan las fuerzas políticas y militares, renunció ante el Congreso Constituyente de 1822. El congreso nombró como Presidente de la República a José de la Riva Agüero y presidente del Congreso a Francisco Xavier de Luna Pizarro. El ejército realista, aprovechando que las tropas patriotas se encontraban lejos, tomó Lima y los miembros del Congreso se sintieron obligados a refugiarse en la Fortaleza del Real Felipe en el Callao. Es en este escenario donde José Olaya, pescador de oficio, no dudó en servir de nexo entre las naves de la Escuadra Libertadora (formada por unidades de la República de Chile) y los soldados de las fuerzas patriotas (argentinos, chilenos y peruanos) ubicadas en Lima, aunque eso significara recorrer campos y cruzar el mar nadando.
Apresado por el ejército realista, lo torturaron con el fin de obtener información sobre las fuerzas patriotas. José Olaya Balandra no se amilanó ante el dolor. Sufrió los doscientos palazos y los doscientos latigazos que le aplicaron, no cediendo aún cuando le arrancaron las uñas. Finalmente, en la mañana del 29 de junio de 1823 pronunció la frase Si mil vidas tuviera gustoso las daría por mi patria y luego fue fusilado en el pasaje de la Plaza Mayor de Lima que ahora tiene su nombre: Pasaje Olaya.
El izamiento del Pabellón Nacional estuvo a cargo del General de Brigada Walter Astudillo Chávez, Presidente de la Comisión organizadora de las actividades celebratorias por el Día del Arma de Comunicaciones
José Silverio Olaya Balandra, (Chorrillos, 1782 - Lima, 29 de junio de 1823), fue un mártir en la lucha por la Independencia del Perú.
Biografía
JOSÉ OLAYA
Cuando José de San Martín reconoció el poco apoyo que le dan las fuerzas políticas y militares, renunció ante el Congreso Constituyente de 1822. El congreso nombró como Presidente de la República a José de la Riva Agüero y presidente del Congreso a Francisco Xavier de Luna Pizarro. El ejército realista, aprovechando que las tropas patriotas se encontraban lejos, tomó Lima y los miembros del Congreso se sintieron obligados a refugiarse en la Fortaleza del Real Felipe en el Callao. Es en este escenario donde José Olaya, pescador de oficio, no dudó en servir de nexo entre las naves de la Escuadra Libertadora (formada por unidades de la República de Chile) y los soldados de las fuerzas patriotas (argentinos, chilenos y peruanos) ubicadas en Lima, aunque eso significara recorrer campos y cruzar el mar nadando.
Apresado por el ejército realista, lo torturaron con el fin de obtener información sobre las fuerzas patriotas. José Olaya Balandra no se amilanó ante el dolor. Sufrió los doscientos palazos y los doscientos latigazos que le aplicaron, no cediendo aún cuando le arrancaron las uñas. Finalmente, en la mañana del 29 de junio de 1823 pronunció la frase Si mil vidas tuviera gustoso las daría por mi patria y luego fue fusilado en el pasaje de la Plaza Mayor de Lima que ahora tiene su nombre: Pasaje Olaya.
jueves, 25 de junio de 2015
Masiva concurrencia de alumnos en ciclos de conferencias del Ejército del Perú, a través del COREMOVE sobre Seguridad y Defensa Nacional, valores y virtudes así como los beneficios que ofrece el servicio militar.
EJERCITO DICTA CONFERENCIAS EN COLEGIOS SOBRE LOS VALORES,VIRTUDES Y BENEFICIOS QUE BRINDA EL SERVICIO MILITAR VOLUNTARIO
EN EL MARCO DE LA POLITICA DE COMANDO QUE LIDERA EL GENERAL DE EJERCITO RONALD EMILIO HURTADO JIMENEZ COMANDANTE GENERAL DEL EJERCITO, SE CONTINUA CON EL CICLO DE CONFERENCIAS A LOS COLEGIOS SECUNDARIOS A NIVEL NACIONAL, EN ESTA OPORTUNIDAD EN LA INSTITUCION EDUCATIVA EMBLEMATICA “MELITON CARBAJAL”.
EN LA CUAL SE IMPARTIERON LOS SIGUIENTES TEMAS:
> SEGURIDAD NACIONAL
> DEFENSA NACIONAL
> VALORES Y VIRTUDES
> BENEFICIOS DEL SERVICIO MILITAR
> BECA-18 MODALIDAD FUERZAS ARMADAS
PERMITIENDO QUE LOS JOVENES ESCOLARES, DE LOS ULTIMOS AÑOS DE EDUCACION SECUNDARIA, ACCEDAN A TODA ESTA INFORMACION TAN NECESARIA LA CUAL INSENTIVA EL AMOR A LA PATRIA, A LOS SIMBOLOS DE LA NACION, MOTIVANDO A CULTIVAR LOS VALORES, VIRTUDES Y LA IDENTIDAD NACIONAL; PONIENDOLOS EN PRACTICA Y BRINDANDOLES UNA VENTANA DE OPORTUNIDAD AL REALIZAR EL SERVICIO MILITAR VOLUNTARIO LOGRAR ACCEDER AL PROGRAMA NACIONAL BECA18 PARA LICENCIADOS DE LAS FUERZAS ARMADAS, CON LO CUAL LOS JOVENES TIENEN MAS ALTERNATIVAS DE DESARROLLO PERMITIENDOLES TOMAR DESICIONES ACERTADAS QUE CAMBIARAN SUS VIDAS Y LAS DE SUS FAMILIAS, LAS CONFERENCIAS SE DESARROLLAN A NIVEL NACIONAL ATRAVEZ DEL SISTEMA DE RESERVAS Y MOVILIZACION DEL EJERCITO.
Perú ganó 3-1 a Bolivia con hat-trick de Guerrero y enfrentará a Chile en semifinales de Copa América
Los tres primeros goles de Paolo Guerrero en el torneo sirvieron para que Perú derrote 3-1 a Bolivia y logre la clasificación a semifinales de la Copa América.
Paolo Guerrero, máximo cañonero de la última Copa América pero que no había marcado hasta ahora, anotó a los 19 y 22 minutos del primer tiempo, y a los 73' en sendas jugadas de contragolpe.
Hacia el final del primer tiempo, un tiro libre de Jefferson Farfán reventó el travesaño.
El técnico de Perú Ricardo Gareca alineó por primera vez al tridente ofensivo formado por Paolo Guerrero, Jefferson Farfán y Claudio Pizarro y la apuesta
dio resultados, ya que Perú fue muy superior en todos los sectores de la cancha.
Edwin Retamoso y Yoshimar Yotún reemplazaron a los suspendidos Carlos Lobatón y Yosepmir Ballón en el mediocampo peruano.
El estratega boliviano Mauricio Soria sorprendió al presentar una línea defensiva de cinco jugadores y dejar a Marcelo Martins como único delantero neto.
Pese a verse ampliamente superado, Bolivia estuvo dos veces cerca del gol, con un tiro de Leonel Morales que se fue apenas alto y un cabezazo de Martins que el portero peruano Pedro Gallese sacó en espectacular volada. Los altiplánicos lograron el descuento a través de Marcelo Martins de tiro penal.
Perú enfrentará el lunes a Chile desde las 6:30 p.m. en el Estadio Nacional de Santiago.
El Héroe perfecto
Militar absoluto, totalmente profesional, austero y severo consigo mismo. No se metió en los vericuetos políticos de los caudillos militares de su época. Su figura es la majestad absoluta, esa majestad propia de un carisma que no es la del político, sino la del héroe
El héroe perfecto, por Francisco Miró Quesada Rada
Mi admiración por Bolognesi es ahora más profunda, no para que haya guerra, sino para que tengamos paz.
- Francisco Miró Quesada Rada
Lo conocí en 1950. Yo tenía 3 años, él hacía rato que había muerto, pero estaba allí parado frente a mí mirando al cielo, con su mano izquierda en alto cogiendo la bandera y en la otra el revólver apuntando hacia abajo. Lo miraba desde lejos, desde el balcón de la casa de mi abuelo y sentía que me miraba, pero que también lo hacía con todos los que pasaban por ahí, en sus Chevrolet, Ford o Dodge, autos estadounidenses que entonces eran imbatibles, por su amplitud, comodidad y lo barato de la gasolina, pero también miraba a los transeúntes, quienes atravesaban la plaza Bolognesi, esa que lleva su nombre, plaza neoclásica donde convergen paseo Colón, Guzmán Blanco, Alfonso Ugarte, Arica y Brasil, todas grandes e históricas vías de la ciudad. No lo conocí por los libros de historia, sino por tenerlo al frente y porque mi abuelo Eduardo Rada y mi tío Eduardo, arequipeño y chinchano de pura cepa, respectivamente, me hablaban de él.
Militar absoluto, totalmente profesional, austero y severo consigo mismo. No se metió en los vericuetos políticos de los caudillos militares de su época. Su figura es la majestad absoluta, esa majestad propia de un carisma que no es la del político, sino la del héroe.
Un texto publicado en El Comercio el domingo 7, Día de la Jura de la Bandera, nos informa que nació en Lima en la calle Afligidos, hoy jirón Cailloma, pero pasó su niñez y juventud en Arequipa, ciudad que siempre quiso, donde estudió y donde nació su madre, Juana Cervantes.
En 1963 visité Arica. En esa oportunidad no subí al morro. Años después, en un viaje que organicé con mi familia, retorné y fui al pequeño museo militar situado a un costado del morro.
Este año estuve en Tacna para la realización de una audiencia pública que hace 13 años organiza nuestro Diario. Así, regresé a Arica. Esta vez me acompañó al morro mi nieta Lucía, quien me preguntaba sobre un soldado que se aventó, sin duda indagaba sobre Alfonso Ugarte, héroe grandioso que dejó su vida acomodada para defender a la patria.
Tras explicarle quiénes fueron Bolognesi y Ugarte, fuimos al museo y, ¡oh, sorpresa!, en la entrada hay un busto de Francisco Bolognesi, como un homenaje a su heroica gesta. Dice la placa: “Coronel Francisco Bolognesi, jefe de la Guarnición Peruana apostada en Arica”. Así, el victorioso le hace un homenaje al vencido.
Un Plutarco (historiador griego en la época romana que escribió “Vidas paralelas”) moderno hubiese comparado a Bolognesi con Leónidas, el gran espartano, incluso por las respuestas que ambos dieron a quienes les pidieron la rendición.
Según Heródoto, antes de iniciar el combate, el espartano Dienekes dijo que eran tantos los arqueros persas que “sus flechas cubrían el sol” y “volvían el día en noche y si los persas tapaban el sol, podrían luchar a la sombra”.
Jerjes le envía un mensaje a Leónidas ofreciéndoles la rendición y, a cambio, les perdonaría la vida si entregaban sus armas, a lo que Leónidas respondió: “Ven a buscarlas tú mismo”. La respuesta de Bolognesi al pedido de rendición fue: “Lucharé hasta quemar el último cartucho”. Ambos sabían que no había nada que hacer, que la batalla estaba perdida, que iban a morir, pero combatieron por un ideal superior, la defensa de la patria, es decir, de su pueblo, de su nación, de los demás.
Bolognesi encaja en la definición del héroe, palabra que viene del latín ‘heros’, que deriva de un vocablo griego, y refiere a un hombre ilustre, reconocido por sus virtudes y hazañas.
Héroe es, por ejemplo, aquel que se inmola por los demás para que no sean conquistados por el invasor. Es el defensor de la ciudad. Por eso en la “Ilíada” el verdadero héroe es Héctor, no Aquiles, el invasor. El primero se enfrentó al Pélida griego sabiendo que iba a morir. Esto está en la literatura, pero se basa en hechos reales. La guerra de Troya ocurrió más de mil años antes de Cristo. Del mismo modo, Bolognesi da mucho para la imaginación literaria.
Valores, coraje moral y coraje físico es lo que define al héroe perfecto, además de su voluntad de saber que se inmola por amor a los demás y a su tierra. Mi admiración por Bolognesi es ahora más profunda, no para que haya guerra, sino para que tengamos paz.
Militar absoluto, totalmente profesional, austero y severo consigo mismo. No se metió en los vericuetos políticos de los caudillos militares de su época. Su figura es la majestad absoluta, esa majestad propia de un carisma que no es la del político, sino la del héroe.
Un texto publicado en El Comercio el domingo 7, Día de la Jura de la Bandera, nos informa que nació en Lima en la calle Afligidos, hoy jirón Cailloma, pero pasó su niñez y juventud en Arequipa, ciudad que siempre quiso, donde estudió y donde nació su madre, Juana Cervantes.
En 1963 visité Arica. En esa oportunidad no subí al morro. Años después, en un viaje que organicé con mi familia, retorné y fui al pequeño museo militar situado a un costado del morro.
Este año estuve en Tacna para la realización de una audiencia pública que hace 13 años organiza nuestro Diario. Así, regresé a Arica. Esta vez me acompañó al morro mi nieta Lucía, quien me preguntaba sobre un soldado que se aventó, sin duda indagaba sobre Alfonso Ugarte, héroe grandioso que dejó su vida acomodada para defender a la patria.
Tras explicarle quiénes fueron Bolognesi y Ugarte, fuimos al museo y, ¡oh, sorpresa!, en la entrada hay un busto de Francisco Bolognesi, como un homenaje a su heroica gesta. Dice la placa: “Coronel Francisco Bolognesi, jefe de la Guarnición Peruana apostada en Arica”. Así, el victorioso le hace un homenaje al vencido.
Un Plutarco (historiador griego en la época romana que escribió “Vidas paralelas”) moderno hubiese comparado a Bolognesi con Leónidas, el gran espartano, incluso por las respuestas que ambos dieron a quienes les pidieron la rendición.
Según Heródoto, antes de iniciar el combate, el espartano Dienekes dijo que eran tantos los arqueros persas que “sus flechas cubrían el sol” y “volvían el día en noche y si los persas tapaban el sol, podrían luchar a la sombra”.
Jerjes le envía un mensaje a Leónidas ofreciéndoles la rendición y, a cambio, les perdonaría la vida si entregaban sus armas, a lo que Leónidas respondió: “Ven a buscarlas tú mismo”. La respuesta de Bolognesi al pedido de rendición fue: “Lucharé hasta quemar el último cartucho”. Ambos sabían que no había nada que hacer, que la batalla estaba perdida, que iban a morir, pero combatieron por un ideal superior, la defensa de la patria, es decir, de su pueblo, de su nación, de los demás.
Bolognesi encaja en la definición del héroe, palabra que viene del latín ‘heros’, que deriva de un vocablo griego, y refiere a un hombre ilustre, reconocido por sus virtudes y hazañas.
Héroe es, por ejemplo, aquel que se inmola por los demás para que no sean conquistados por el invasor. Es el defensor de la ciudad. Por eso en la “Ilíada” el verdadero héroe es Héctor, no Aquiles, el invasor. El primero se enfrentó al Pélida griego sabiendo que iba a morir. Esto está en la literatura, pero se basa en hechos reales. La guerra de Troya ocurrió más de mil años antes de Cristo. Del mismo modo, Bolognesi da mucho para la imaginación literaria.
Valores, coraje moral y coraje físico es lo que define al héroe perfecto, además de su voluntad de saber que se inmola por amor a los demás y a su tierra. Mi admiración por Bolognesi es ahora más profunda, no para que haya guerra, sino para que tengamos paz.
martes, 23 de junio de 2015
Ejército del Perú a través del COREMOVE, continúa ciclo de charlas en los colegios sobre la difusión del Art. 10 de la Ley SMV: De la Educación para la Defensa y Art. 11 Del Encuentro Cívico Militar
Campaña del Ciclo de Conferencias en los Colegios por parte del EP.
El Tema: Difusión del Art. 10 de la Ley SMV: De la Educación para la Defensa y Art. 11 Del Encuentro Cívico Militar.
Además : Valores y Virtudes Militares, amor a los símbolos patrios, identidad nacional y todos los beneficios que otorga la Ley del Servicio Militar bajo los tres pilares fundamentales: Educación, Salud y Bolsa Laboral.
Finalmente: Invitación al Segundo Llamamiento Ordinario para el SMV con fecha 01 de Julio del 2015
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